martes, 4 de marzo de 2014

Bugnes de Arles para martes de Carnavales

Buenas!


Siii, lo sé, tanta rima en el título parece broma. Pero no, va en serio. Estos buñuelitos tan monos se llaman Bugnes (se pronuncia buñ o algo así jeje). Y si, son dulces. Ya sé que toca receta salada, pero es que son muy típicos de la semana de carnavales, y ¿que gracia tiene hacerlos después?



Muchos de vosotros habreis aprovechado este finde para disfrazaros y hacer el tonto, o para salir de fiesta. Así que para todos vosotros, la fiesta de carnavales ya pasó (yo por cierto he celebrado mi cumple con una fiestecilla muy chula). Pero la verdad es que aún queda un día de carnavales. Históricamente, se conoce como Martes de carnavales y precede al Miercoles de cenizas. Hoy es el último día antes del inicio de la Cuaresma para los católicos, que es algo así como su preparación para la Semana Santa.

En muchos países existe la costumbre de realizar recetas como crepes, buñuelos, orellas, y otras masas fritas como estas bugnes en la semana anterior a la Cuaresma. Esta tradición se remonta a la época en que existían pocos métodos de conservación para los alimentos perecederos. Por no echarlos a perder, la gente tiraba la casa por la ventana y cocinaba a lo grande.

Ese montón de comida por supuesto originaba grandes reuniones, por que entonces igual que ahora, la comida nos une y es un motivo más para reunirse con la familia y los amigos y pasarlo bien. A veces se juntaban pueblos enteros en estas festividades, que finalmente adoptaron el nombre de carnavales. Y hoy, a pesar de que muchos católicos ya no son practicantes y de que existen las neveras (¡menos mal!), se ha mantenido la costumbre. La de disfrazarse y ponerse pedo no sé de donde viene, otro día lo investigo y os cuento jejeje.

Esta receta la he sacado del libro "Gourmandises et sucreries de mon enfance"(golosinas y dulces de mi infancia), y es de Nicole Thépaut (la receta, el libro no). En fin ,que igual vendrá algún francés puritano y me dirá que las bugnes son de la ciudad de Lyon. Pues estas no! Es verdad que lo normal es hablar de bugnes de Lyon, pero la receta de Arles es ligeramente diferente, más tiernas y jugosas. Y están buenísimas, probadlas!



Bugnes de Arles

Ingredientes (Para 6-8 personas)
  • 500g de harina de trigo
  • 100g de azúcar blanco
  • 100g de mantequilla sin sal
  • 6 huevos
  • Ralladura de un limón
  • Ralladura de una naranja
  • Media cucharadita de sal
  • 150g de azúcar glas
  • Aceite para freír

Paso a paso

Echamos la ralladura de limón y de naranja en agua hirviendo durante unos tres minutos. Escurrimos y dejamos secar. En la mesa de trabajo limpia y seca, formamos un volcán con la harina (más bien grande), y colocamos en el centro el azúcar blanco, los huevos, la sal, la mantequilla a temperatura ambiente y la ralladura picada muy finita. Mezclamos a mano hasta obtener una masa homogénea. A continuación fresamos la masa dos o tres veces para ligar bien todos los ingredientes. Formamos una bola, la enrollamos en un trapo de cocina y la dejamos reposar unas dos horas en un lugar fresco.
Tras el tiempo de reposo, dividimos la masa en trozos más pequeños, lo cuál facilitará nuestro trabajo. En una superficie seca y enharinada, extendemos nuestra masa con rodillo hasta obtener un grosor de 3 o 4mm. Con un cuchillo cortamos rombos de unos 8 a 10 centímetros de largo y les hacemos un corte en el centro, en el sentido del largo. El siguiente paso es tomar una de las puntas del rombo, y pasarla a través del agujero que hemos hecho. Así obtendremos esa especie de nudo característico de las bugnes.
Inmediatamente y antes de que pierda la forma, echamos el rombo en una sartén con aceite muy caliente. En cuanto empiece a tomar un color dorado (un minuto aprox., aunque depende de la temperatura del aceite), le damos la vuelta para que se haga el otro lado. Lo sacamos con cuidado y lo depositamos en una rejilla para que se vaya escurriendo. Repetimos la misma operación con la masa restante. Dependiendo del tamaño y del grosor, salen entre 20 y 40 bugnes.
Las espolvoreamos con azúcar glas (muuuucho azúcar glas) y a disfrutar!



Notas
  • Cuando digo fresar la masa, me refiero a una técnica que consiste en aplastarla con la palma de la mano para ligar bien todos los ingredientes, sobre todo la mantequilla. Pero sin que la masa se recaliente demasiado. Aquí os dejo un vídeo en el que se ve perfectamente. No tiene sonido, pero las imágenes hablan por sí solas. 
  • Para freir las bugnes, os recomiendo aceite de girasol, pero es cuestión de gustos personales. En mi opinión, el aceite de oliva, aunque sea suave, le da un sabor demasiado fuerte y característico a los fritos dulces, así que prefiero usarlo en recetas saladas o en crudo. Pero si os gusta, adelante. Muchas gente suele pensar que no es bueno calentar tanto el aceite de oliva, pero es un mito. Aguanta las temperaturas altas tan bien como el aceite de semillas. 
  • Las bugnes no deben tocarse entre sí dentro de la sartén, porque se pegan! Yo las he ido friendo en tandas de cuatro, y salen perfectas. Además, al no echar muchas a la vez, se mantiene la temperatura del aceite. 
  • Un truquito más. Si echais el azúcar glas cuando las bugnes siguen un pelín húmedas, este se adherirá mucho mejor. 


En casa no duraron más de un día. Espero que las probeís y que os encanten tanto como a nosotros.


Ciao!!

2 comentarios:

  1. Desde luego el que no sepa hacer una de tus recetas es porque no le ha puesto ganas. Entretenido hasta para el que no le gusta cocinar, buena expresión que te hace pegarte a la lectura del blog, consigues que parezca fácil de hacer y sobre todo creas unas ganas de comer terribles, menudas fotos. Sigue así que vas a llegar lejos

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    1. Gracias amor!! Por un solo comentario así da gusto cocinar, hacer fotos, escribir, y todo de todo! Muaaa

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