sábado, 12 de abril de 2014

Triángulos de patata y pimiento rojo con salsa ranchera



Buenas, ¿que tal estáis? Hoy os traigo una receta propia, espero que de buenas a primeras eso no os eche para atrás jeje. Venga, confiad en mí. 

La idea de estos triángulos surgió por dos razones. La primera es que hace tiempo que tenía ganas de experimentar con pasta filo y la segunda es que me encantan las patatas con salsa ranchera, y las quería reinventar de alguna forma, y eso es lo que he echo.

La pasta o masa filo se presenta en hojas amplias y casi transparentes por lo finas que son. Son muy típicas de la cocina de Medio oriente, y se suelen utilizar en preparaciones dulces; aunque casan muy bien con rellenos salados por ser de sabor bastante neutro. La primera vez que la comí, fue en un Baklava (un postre griego que se monta con capas superpuestas de pasta filo y frutos secos bañados en miel, como una especie de lasaña dulce).



Se superponen varias hojas de filo o se doblan sobre si mismas para que soporten el peso del relleno, y se cocinan en el horno, a la plancha o fritas. Una vez echa, esta masa recuerda a un hojaldre, aunque en mi opinión más crujiente. En esta ocasión, yo he utilizado las hojas doblándolas sobre sí mismas para formar triángulos. La pasta la compré en el super, en un envase en el que venían diez hojas listas para usar. Por lo difícil que es prepararla en casa y que quede lo suficientemente fina, he preferido primero experimentar su manejo y dejo la preparación casera para más adelante. Para los atrevidos (muy atrevidos), AQUI tenéis una receta de la Web El aderezo para hacerla vosotros mismos. 

En cuanto al relleno, es simple a más no poder y completamente vegetal, así que si tenéis algún invitado vegetariano, le podéis sorprender con esta receta, seguro que le gustara. La patata y el pimiento asado son un relleno perfecto para la pasta filo, porque son ingredientes bastante secos. Os aconsejo evitar otros rellenos más cremosos así como las salsas, ya que mojarían la pasta durante la cocción y el resultado no sería crujiente. 

Y ahora, tengo una pregunta: ¿Alguna vez habéis estado en un Foster's Hollywood comiendo unas Bacon cheese fries? Esas patatas que tienen mil calorías por bocado, que llevan beicon, queso y una salsa blanca de que te mueres? Si la respuesta es sí, entonces no hace falta que os venda la salsa ranchera, porque es esa misma, la de las patatas del Foster, y ya sabéis lo buena que está. La receta es del blog Acomeryacallar, aunque he modificado ligeramente los ingredientes, y he dividido por dos las cantidades, porque sino salía muchísima salsa.



¿A que apetece?

Triángulos de patata y pimiento rojo con salsa ranchera

Ingredientes (Para 10 unidades)

Para el relleno:
  • 600g de patata
  • 350g de pimiento rojo
  • 4 dientes de ajo
  • 3 cucharadas de aceite de oliva suave
  • Sal y pimienta al gusto

Para los triangulos:
  • 10 hojas de pasta filo
  • 200g de mantequilla derretida

Para la salsa ranchera:
  • 125ml de leche semidesnatada
  • Media cucharada de zumo de limón
  • Medio yogur griego natural (62,5g)
  • 55g de mayonesa
  • Media cucharada de mostaza picante
  • Un pellizco de eneldo
  • Un pellizco de ajo en polvo
  • Sal y pimienta al gusto

Paso a paso

Pelamos y lavamos las patatas y las cortamos en láminas muy finas. Lavamos los pimientos y los cortamos en trozos pequeños. Calentamos las 3 cucharadas de aceite en una sartén y sofreímos los cuatro dientes de ajo laminados hasta que se doren. Los retiramos y echamos la patata y el pimiento. Cocemos hasta que todo esté bien echo. Rompemos y deshacemos las patatas con la cuchara mientras se van haciendo. Reservamos.
Precalentamos el horno a 180º con ventilador.
El montaje de los triángulos es difícil de explicar por escrito, así que AQUÍ os dejo el vídeo tutorial con el que yo aprendí a hacerlos. Es de la cocina de Loli Domínguez y en él nos muestra paso a paso como formar los triángulos de pasta filo. Ella prepara otro relleno de verduras (que también tiene buena pinta por cierto) y empieza a montarlos en el minuto 4:50. Esa es la parte que nos interesa.
Una vez que tenemos los triangulos formados, los colocamos en una bandeja de horno forrada con papel sulfurizado y horneamos unos 12-15 minutos a media altura. Cuando las puntas de los triángulos empiezan a dorarse, están listos.
Mientras se hornean los triángulos, preparamos la salsa ranchera. Mezclamos la leche con la media cucharada de zumo de limón y dejamos reposar unos 5-10 minutos. La leche va a cuajar, formando el famoso buttermilk, o suero de leche (un ingrediente muy utilizado en la cocina y repostería anglosajona). Cuando esté listo, lo echamos en un bol y añadimos el resto de ingredientes. Batimos hasta obtener una mezcla homogénea. Yo utilicé la batidora de mano (minipimer). Dejamos enfriar en la nevera mínimo una hora.


Notas
  • La pasta filo se seca con mucha rapidez, así que os recomiendo abrir el paquete en el momento en que vayáis a usarlas. Además, no viene mal un trapo húmedo para cubrir las hojas que no estáis utilizando.
  • Son de tamaño mediano-grande, por lo que dos triángulos con una guarnición pueden hacer de plato principal en lugar de comerlos para picar.
  • Si no vais a comerlos todos, podéis congelarlos perfectamente. Una vez que estén preparados, justo antes de hornearlos, envolviéndolos bien. Así solo tendréis que descongelar y hornear como indica la receta.
  • Nota final, pero no por ello menos importante: están buenísimos FRÍOS. Cuando los preparé, sobraron unos cuántos. Comí uno para cenar, salido de la nevera, y resulta que está casi mejor que caliente. Probadlos!

Un beso y que aproveche  =)


1 comentario:

  1. Mamma miaaa!!! Yo quierooooo,pienso hacerlos,ya lo has conseguido!!!! Meterme en la cocina........
    ¿Donde podemos contar nuestras expereriencias sobre tus recetas Cassandra?

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