sábado, 31 de octubre de 2015

Cheesecake de vainilla y caramelo salado

Hola!


Desde que estoy viviendo en Bruselas, se puede decir que el olor de los gofres calientes se ha vuelto una constante en mi vida. A cada vez que giras una esquina en esta ciudad, te asalta el dulce perfume del chocolate caliente, la nata, las frutas... y el caramelo salado. 

Esa salsa que se conoce como "sea salt toffee " en los países anglosajones y "salidoux" en Francia, es una salsa de caramelo, mantequilla salada y nata (muy light, claro). Y últimamente estoy pensando en ella todo el día. Quiero echarla en pancakes, crepes, gofres, y también en el cheesecake que he hecho recientemente y que hoy comparto con vosotros tras tan larga ausencia. 



Cheesecake con caramelo salado

Tiempo de preparación: 20min aprox. + 30 min de horneado + 4horas enfriado
Dificultad: Media (Por lograr un buen caramelo más que nada)
Coste: Medio


Ingredientes (Para 8-10 raciones, molde de 26 cm)
  • 250g. de galletas Graham crakers
  • 100g. de mantequilla sin sal
  • 50g. de azúcar glas
  • 3 huevos L
  • 500g de queso crema (tipo Philadelphia)
  • 125g. de azúcar blanco
  • una cdita. de esencia de vainilla

Para el caramelo salado
  • 200g de azúcar blanco
  • 50g de mantequilla cristales de sal
  • 200g de crema fresca espesa (min. 30% mat. grasa).

Paso a paso

Precalentamos el horno a 160ºC (con ventilador).

En un bol, mezclamos las galletas desmigajadas con 100g de mantequilla derretida y el azúcar glas. Cubrimos el fondo de nuestro molde con esta mezcla, y si nos llega subimos un poco por los bordes. Horneamos 10-15 minutos en el horno precalentado. Dejamos enfriar mientras preparamos el relleno.




Separamos claras y yemas. En un bol, batimos las claras a punto de nieve. Reservamos. Por otro lado, batimos el queso frío, las yemas, la vainilla y el azúcar hasta obtener una masa homogénea. Incorporamos las claras a esta mezcla con movimientos envolventes para que quede una mezcla aireada.



Rellenamos el molde con la preparación, alisamos, y horneamos durante treinta minutos sin abrir el horno. A continuación, apagamos el horno y esperamos un par de horas más a que vuelva a temperatura ambiente. El cheesecake terminará de cocerse con el calor residual. 



Enfriamos en la nevera un mínimo de tres horas, antes de desmoldar, mejor si es toda la noche. Os aconsejo usar un molde desmontable ya que es una tarta delicada que se rompe con facilidad.



Para el caramelo, calentamos a fuego medio los 200g de azúcar en un sartén. No hay que remover, sino esperar a que caramelice. Retiramos del fuego y añadimos la mantequilla a trocitos, poco a poco para que el cambio de temperatura no solidifique el caramelo. A continuación, incorporamos la nata, mezclamos y listo. Se conserva muy bien en un tarro de cristal en la nevera. Cuando se enfríe se va espesando, asi que no os paseis de cocción (el caramelo quemado no vale "pa na"!). Os aconsejo calentarlo unos segundos al microondas cuando lo vayáis a comer, esta mucho mejor. 



No solo vale para la tarta, sino que podeís echarlo en yogures, helados, crepes, y todo tipo de postres. Como relleno de una tarta está buenísimo.

Con esto os dejo y os deseo que tengaís un buen fin de semana de Halloween y como siempre, buen provecho.

Cass

+ recetas (para amantes del queso):
Carrot Cake de la Rose Bakery (Tarta de zanahoria)
Cheesecake (tarta de queso) de Speculoos sin horno

Queso fresco con ajo y finas hierbas

recetas de Halloween: 
Mini-donuts de calabaza y chocolate para Halloween